Bored to death / Jonathan Ames / 2009 / Estados Unidos
En un lugar de Brooklyn, de cuyo nombre prefiero no acordarme, a un escritor lo echan de su casa por fumar hierba y consumir vino blanco en exceso. Sin novia y sin nada que escribir el buen hombre se aburre, entonces publica un aviso ofreciendo sus servicios de detective privado para vivir en carne propia las aventuras de los libros policiales de Raymond Chandler que le apasionan. Este es el quijotesco punto de partida de Bored to death, la serie que por estos días estrena la cadena HBO.
El protagonista de esta historia es de esos seres que producen a la vez ternura y tedio. Deambula con la inimputabilidad del fumeta que hace trascendental lo vano y superfluo lo peligroso. Emula a los grandes detectives, pero vive mirándose el ombligo y no puede evitar confesar sus desventuras amorosas a cada uno de sus clientes, por lo que cada caso se transforma en una sesión de terapia para el investigador amateur. Y aquí surge un interesante juego de espejos: el guionista y director de la serie, Jonathan Ames, decidió bautizar con su propio nombre al héroe de esta historia. Las coincidencias laborales y de filiación conducen a la fuerte sospecha de que el personaje que nos ocupa no es otro que el alter ego de su creador. Es entonces que, mientras el Jonathan Ames de la ficción intenta encarnar a personajes literarios, el verdadero ficcionaliza su identidad poniendo en la serie que escribe a su homónimo (acá se huele un tufillo a otro admirador de Cervantes, Paul Auster, y a Charlie Kaufman, a quien también se recuerda en la puesta en escena y el estilo de dirección).
El derrotero de nuestro escritor/detective súper-psicoanalizado tiene lugar en un distrito bien determinado: la ciudad de Nueva York que, como todos sabemos, no forma parte culturalmente de los Estados Unidos. Y si hablamos de influencias, esto nos lleva a su embajador honorario, Woody Allen, cuyo tipo de humor y de personajes rodea como un fantasma benigno a toda la serie.
El último ingrediente que hace interesante a Bored to Death es el elenco protagónico. Jonathan Ames es interpretado por Jason Schwartzman, el petiso narigón de Funny People y Darjeeling Limited; su Sancho Panza es Zach Galifianakis (The Hangover) y su editor es Ted Danson, el albino gigantón de Damages.
Todo este concierto de ideas, influencias cinéfilas y literarias logran que valga la pena echarle un vistazo a Bored to death, la historia del Quijote postmoderno que se calzó los zapatos de Woody Allen.








Otra serie HBO entonces!!!! Excelente!!! me la voy a poner a ver ya….
Es bueno destacar los últimos años en la programación de series en este canal, ya que de ahí ya salieron Band of Brothers, Six feet under, True Blood, entre otras!!!! A ver HBO señores.
Muy buen post Pao…
y no te olvides de Entourage, Eastbound and Down y Flight of the Concords!
voy a bajar, me encanta el actor!! el eterno antihéroe
HBO, Ted Danson y tu recomendación me obligan a bajarla y ponerla en cola!
¡Qué suerte que mi sugerencia/pedido valió la pena! Si dio por fruto este post, ya es buena.
Besos!