Up in the air (Amor sin escalas) / Jason Reitman / 2009 / Estados Unidos
Con su tercer largometraje luego de Gracias por fumar y Juno, Jason Reitman, hijo del director de Los Cazafantasmas Ivan Reitman, parece haber encontrado un estilo bien definido, trabajando con guiones precisos, en donde el poder de los diálogos punzantes y estilizados cobra fuerza dentro del relato sobre todo para definir a cada uno de sus protagonistas. Reitman en los tres casos utiliza la voz en off para meterse de lleno en la cabeza de sus protagonistas, y para que veamos desde el punto de vista de ellos su visión del mundo y las relaciones que establecen dentro de él, ya sea trabajando de lobbysta en una compañía de cigarrillos o como una adolescente embarazada de 15 años.
Ryan Bingham (George Clooney), al igual que Nick Taylor, el protagonista de Gracias por fumar, se gana la vida haciendo un trabajo despreciable, el de echar empleados de grandes empresas por encargo. Y para ello se vale de su mejor arma, la palabra. Bingham no cree en el termino “despedir” sino más bien en “dejar ir”, y pareciera no creer que le haga un mal a las personas a las que echa, sino que lo ve como una oportunidad para ellos de cambiar sus futuros, de empezar desde cero. Este trabajo además le permite llevar un estilo de vida con el que se siente cómodo, viajando en avión constantemente y manteniendo relaciones casuales y sin ningún tipo de compromisos con las mujeres, como lo hace con Alex (Vera Farmiga). Que George Clooney interprete a Bingham no es casualidad. Con su carisma y elegancia propios de un Cary Grant moderno, es difícil no ponerse de su lado, aunque sepamos como espectadores que sus actos a lo largo del film no sean de lo más dignos que digamos.
Hay dos líneas narrativas definidas dentro de Up in the air. La más personal (y más lograda) tiene que ver con el mundo particular de Bingham, en donde conceptos como la familia y las conexiones con otras personas no tienen cabida dentro de su entorno, hasta que el guión lo ponga frente a situaciones en donde deberá inevitablemente repensar su posición. Es aquí donde tanto la trama, como la dirección de Reitman y sobre todo la actuación de Clooney logran su mayor lucimiento. Es genial ver la soltura y la gracia con la que Ryan interactúa con Alex (“Soy como vos pero con una vagina” le dice ella) o la relación maestro-alumno que mantiene con Natalie Keener (Anna Kendrick), la nueva joven empleada de su empresa que ideó una forma de despedir empleados mediante videochat, amenazando así con destruir el preciado estilo de vida de Bingham.
Es en el relato mayor en el que Reitman intenta darle cierto aire de contemporaneidad política a la película en donde más se resiente el film. Al entrelazar la trama de Bingham con testimonios a cámara de gente que acaba de ser echada de sus trabajos (situando al film en un marco político propio de la crisis financiera actual de EE.UU.) el director pareciera querer contar una historia aun más “importante” que la que está actualmente contando. Es cierto que se puede establecer cierto paralelismo entre un hombre que, a la vez que vive desconectado del mundo, se dedica al mismo tiempo a desconectar a las personas de sus trabajos. Pero esa relación pareciera estar forzada dentro del guión en algunos casos, aunque lleve a algunos momentos brillantes como una notable escena entre Clooney y el gran J.K. Simmons y otra con el comediante Zack Galiafinakis.
Hacia el final de la película, cuando Ryan pareciera haber hecho un giro de 180º con su persona, Reitman no emite juicio alguno sobre el protagonista, llevándolo así al terreno de la ambigüedad moral. No sabemos si Bingham va a intentar cambiar su vida o si va a quedar eternamente condenado a los aeropuertos y las habitaciones de hoteles cuando lo vemos al final mirando los horarios, las fechas y los lugares en el tablero electrónico de un aeropuerto, y él tampoco lo sabe. Lo mismo se puede decir de la carrera de Jason Reitman en algún punto. Su cine por momentos busca el clasicismo masivo propio de un film de Cameron Crowe o Hal Ashby, mientras que ciertas decisiones estéticas como los temas musicales lo acercan más al territorio indie de un Wes Anderson o un Alexander Payne. ¿Qué vuelo final tomará el director, el de la solidez como narrador (que sin dudas la tiene) o el del cine de “mensaje”? Es difícil saberlo ahora, pero por el momento los vuelos parecen llevarlo a buen destino, aunque a veces haya algunas turbulencias en el camino.











¡Santiago, no es que el personajes “crea” en que está dejando ir a las personas en lugar de despedirlas y en que le está dando una oportunidad para empezar algo nuevo! Más bien se pliega al nuevo lenguaje, siempre eufemístico, que usan ahora las grandes empresas, pero lo importante es justamente que él no cree en lo que dice: lo dice porque le pagan. Por eso es un cínico. En él hay una escisión entre las palabras y los actos que se quiebra, claro, en el casamiento de la hermana, y eso es central en la película. Yo también pienso que si el actor no fuera Clooney la película sería más insoportable. Ah, y en la foto que elegiste está divino, ¡esas patitas de gallo!
Incluso el personaje de Clooney le dice a su alumna en despidos que lo que ellos hacen en realidad es tomar a las personas y dejarlas a la deriva.
Mis ojos agradecen que el protagonista de la peli sea Clooney (está mejor que nunca en todo aspecto), pero esa elección junto con otras decisiones estéticas del director hacen que desconfíe un tanto de su convicción acerca de la crítica social que supuestamente está planteando.
¿Porqué todo lo que tiene que ver con “el sistema” es cool y lindo en tanto que lo relacionado con “la cuestión humana” es grasa, un poco ridículo y da un toque de lástima?.
Me suena a impostura y a falsa moralina yankee.
Porque todo lo que tiene que ver con la cuestión humana es grasa, un poco ridículo y da un toque de lástima. Lo digo con amor. Para mí los humanos somos así, no somos cool y fríos como los aeropuertos de Up in the air. Lo grasa y un poco ridículo es lo querible. Alguien me dijo que el deseo tiene que ver con la falta, no entiendo mucho eso pero me parece que la perfección inhumana y fría del sistema de transportes está diciendo algo en la película. La sonrisa de la hermana cachetona de Clooney es más cálida y tiene más sentido que los aviones y las valijas bien armadas.
No se si vieron Gracias por Fumar, pero en esa película Reitman plantea el mismo doble discurso que dice Paola a un nivel mucho mas general que en Amor sin Escalas. El tiene la idea de mostrar a estos tipos como gente cool e inteligente, pero al mismo tiempo no termina de definirse si aprueba ese estilo de vida o no. Es por eso que su mirada todavía no me cierra del todo, pese a que trabaja muy bien los diálogos y las actuaciones en sus filmes. Quizás por eso sea que para mi Juno es su película mas redonda, porque desde el vamos sabemos que estaremos del lado de la protagonista, sin necesidad de juzgar sus acciones.
Para mí, en cambio, Juno es la más inhumana de sus protagonistas: una chica de 16 años que queda embarazada y se la banca, que la tiene más clara que todo el mundo y que es casi heroica (y extremadamente inverosímil) en su manera de manejar la situación. A mí no me interesa en absoluto si Reitman aprueba a sus personajes o no, y lo mismo puedo decir de cualquier otra película y director. El tema es qué da a pensar a los espectadores. ¿Vos pensás que lo deseable sería que Reitman se “defina” y nos presente una condena moral sin vueltas? ¿Para que no tengamos que pensar más nada? ¿Que ponga un dedo sobre los personajes que diga “ojo que éste es malo”?
Es una discusión parecida a la que se daba con Funny people, me parece.
Aparte, parece que algunas personas no pudieran concebir o tolerar que los personajes de las películas -que a veces solamente en esto se parecen a los seres humanos- tengan contradicciones.
Lo terrible, creo yo, es que Reitman pone el dedito para decir Ojo!! el capitalismo, el materialismo, el egoismo, y un montón de ismos están mal. Pero es un dedito tembloroso, de esos que se izan para esconderse inmediatamente, con la sombra de una duda. Los personajes en Up… no son ambiguos, son de plástico y ocultan tibiezas de lo que es políticamente correcto.
No hay peor predicador que el que no se cree su propio sermón
A ver, Santiago le reclama falta de definición moral a la película y vos exceso de moralina. En esto estoy con Santiago, aunque lo que para él es un defecto para mí es una virtud. Pero tratemos de precisar y argumentar con la película, porque si no estamos hablando de cualquier otra película o directamente de ninguna
Yo acá no veo por ningún lado denuncia del capitalismo y el materialismo como “malos”. Todos los personajes viven en el mundo capitalista, no hay condena del materialismo, al contrario, el discurso de Clooney tiene que ver con sacarse de encima todo y viajar más liviano, y es lo que hace en la película (claro que se puede dar ese lujo porque su trabajo se lo permite). Lo que sí hay, para mí, es un personaje desligado de los afectos, o que trata de desligarse, y para mí, por eso, ése es el tema de la película. ¿¿En qué leíste la condena del capitalismo?? Sí hay una condena del modelo empresarial deshumanizado, ¿pero del capitalismo en bloque?
1. Presencia de un montón de desempleados reales y ficticios para que conozcamos sus desgraciadas situaciones y como son un número más en el lugar en que trabajaban.
2. El protagonista es un tipo cuyo único objetivo en la vida es acumular credenciales que le otorguen mayores comodidades materiales y un status lujoso y que solamente cuestiona el método “virtual” para rajar gente porque no es óptimamente efectivo y no por inhumano, distante y por tratar a la persona como una cosa descartable;
3.Una empresa (la despedidora) que gana y festeja la debacle de muchas otras que prefieren limpiar gente de una manera acéptica.
y te nombro solo tres porq es denso escribir mucho… si con todo esto no ves una crítica al sistema capitalista, es porque estabas demasiado distraída con la radiante sonrisa del buen George… obvio que la película no tiene un discurso marxista (menos mal, por otra parte), pero es obvio que uno de sus objetivos es criticar al sistema económico, en parte porque queda bien y en parte porque hay muchos norteamericanos a los que ahora les toca pasarla mal, y eso da taquilla
Repito: condena de un modelo empresarial deshumanizado, no del capitalismo. Y en todo caso de un gobierno que no garantiza estabilidad laboral. Por eso te reclamaba precisión.
Los items que ponés me dan la razón: para esta película, lo deseable es que la gente tenga un trabajo estable y pueda, como quiere la hermana de Clooney, irse de luna de miel.
Por eso me parece que no es lo mismo decir que se denuncia al capitalismo que al gobierno de turno o que a la crisis tal. ¡¡Le parole sono importanti!!
no veo una crítica a un gobierno sino a un sistema, o a una política de Estado que, si querés ser más precisa, tiene que ver con el Capitalismo que, como sabemos, es la deformación más extrema del Liberalismo. Eso si, crítica tibia, tibiecita…
uh! nos pusimos a hablar de economía política q es lo menos, me paso a debatir sobre Avatar mejor!
Marina, coincido con vos en que la ambiguedad moral es bienvenida en el cine, por eso me encantan directores como John Ford o David Cronenberg que nunca muestran las cosas en blanco y negro. Aca lo que digo es; Si bien Reitman tematicamente no quiere ubicar a su protagonista en una posicion moral determinada (cosa que es totalmente justa y logica), en la forma, o sea, en las decisiones esteticas que el toma al menos durante el 80% de la pelicula, es en donde parece caer en ciertas contradicciones. Al protagonista se lo ve feliz, al menos en gran parte del relato, con el modo de vida que eligio llevar, y no parece que Reitman nos muestre ese modo de vivir como algo terrible, ni que quiera explicar el origen del porque de esa decision. Eso sumado a que, como dije en la critica, Clooney es un tipo comprador, hace que al final no me termine de cerrar el protagonista ¿Tengo que sentir compasion o lastima por Bingham hacia el final? el director no nos quiere dar la respuesta y no esta mal en principio, pero tampoco me deja la chance a mi como espectador de tomar partido o no por el.
¿Eso de que al protagonista se lo ve feliz quiere decir de algún modo que los malos o egoístas deben sufrir?
Igual, sinceramente no entiendo por qué considerás que no tenés chance de tomar posición con respecto al personaje. ¿¿Por qué pensás eso??
A mi el personaje de Clooney no me parece cool… todo lo contrario, es un ser desarraigado que deambula por no lugares y no puede anclar en ningún lado. Si, coincido que me rompió un poco la moralina de las imágenes finales exaltando los “family values”, algo muy en voga en los EEUU en épocas de crisis.
PERDON!!! BOGA!!! es que soy tan chic que todo lo relaciono con Vogue.
Saludos!
Perdon que vuelva tan tarde a Amor sin Escalas, pero no puedo dejar pasar esta critica perfecta de Sergio Wolf sobre la pelicula, que articula mucho mejor que yo mis problemas con el film.
http://www.otroscines.com/columnistas_detalle.php?idnota=3827&idsubseccion=12
No es tan buena la crítica de Wolf, Santi. ¿”Apariencia de densidad escondida tras un traje de comedia romántica”??? Es la descripción más imprecisa que leí respecto a esta película, y puede ser que en el texto haya otras cosas acertadas, pero cuando un crítico experimentado le chinga tanto hasta a la clasificación genérica de la película, estamos en problemas. ¿Qué tiene de comedia romántica toda la relación de Clooney con la chica aprendiz y su nuevo proyecto de echar a las personas por chat? La escena en que esa ensaya por primera vez en carne propia su propio invento, y que es la más lamentable de la película, por ejemplo, desmiente toda la crítica de Wolf por sí sola. Esta clase de escenas son las que más abundan y marcan el tema; la relación con Vera Farmiga, por otra parte, no sólo es secundaria sino que está en función de trabajar el mismo tema, de enfrentar a Clooney con su doble femenino y cínico. ¡Por favor!
Igual, el tema que había quedado pendiente era otro: vos decís que la película TE IMPEDIA tomar posición respecto al personaje, y yo te preguntaba por qué, y no dijiste nada.
Te respondo (perdon por hacerlo tarde). La pelicula me impide tomar posicion con respecto a Bingham porque siento que el propio director tampoco sabe al final si redimirlo o castigarlo. Por eso hablo en la critica de la ambiguedad moral con la que lo lleva al final.