Cinco días sin Nora / Mariana Chenillo / 2008 / México

Vaya uno a saber por qué, Nora había tomado la costumbre de intentar suicidarse. Pero este deporte, que en la mayoría de los casos se puede practicar solamente una vez, se le había convertido en un vicio. Vicio para ella, y tedio para todos los miembros de su familia, que uno por uno fueron dejándola sola. Es que a Nora le gustaba el suicidio pero parece que no le gustaba irse, dejar a sus seres queridos, así que diecisiete veces fracasó y en el último intento, el definitivo, preparó todo para que su presencia- física y espiritual- permaneciera el mayor tiempo posible entre sus deudos.
Es así que decidió matarse en las vísperas de una de esas festividades que prohíben a los judíos buena parte de sus actividades, entre ellas enterrar a los muertos. Y en este punto, la película debería llamarse 5 días con Nora, porque perdida la posibilidad de un entierro inmediato exento de pecado, la finadita consiguió obligar a la familia a pasar cinco días en un departamento con su cadáver conservado en hielo, entre sus cosas y recuerdos. La película de la mexicana Mariana Chenillo cuenta la historia de este velorio secular, en el que los dolientes- al principio por obligación y luego por convicción- no hacen otra cosa que esquivar los ritos que los usos sociales y las religiones inventaron para darle algo de institucionalidad a algo tan salvaje como la muerte.
La construcción de esta comedia negra que ganó el premio a la mejor película del último Festival de Mar del Plata descansa sobre todo en un guión ajustado de palabras filosas, continuamente al borde de lo incorrecto, y en la actuación de Fernando Luján, que en forma gradual y casi sin que nos demos cuenta pasa, en el transcurso de la hora y media que dura la película, de ex marido resentido y fastidiado a viudo nostálgico de orgulloso luto. Solamente hace agua en algunos flashbacks que explican con imágenes situaciones de amor y odio pasados que podrían haber sido resueltas con otros recursos por un director menos perezoso.
5 días sin Nora habla de forma ligera pero precisa y sin discursos edulcorados sobre la muerte, sobre la forma de enfrentarla. Muestra ese momento donde la persona fría que está en la habitación de al lado deja de ser alguien de existencia autónoma para convertirse en un recuerdo, en un sentimiento que el resto que sigue vivo querrá conservar o desechar. Es difícil hablar de la muerte, y Chinillo lo logra de la mejor manera: perdiéndole el respeto al finado y a la situación, como ese tío desubicado que entrada la noche empieza a contar chistes en los velorios y al escucharlo sabemos que no debería, que está mal, ¡pero cómo se agradece un poco de incorrección para pasar el momento!

¿Pero en serio te parece que la directora le pierde el respeto a la situación? A mí me pasó todo lo contrario: detrás de esos diálogos pretendidamente filosos no encontré más que corrección y prolijidad. Lo mismo con el humor sobre la religión: las acusaciones que se hacen mutuamente cristianos y judíos son tibias y súmamente respetuosas, como el plano en que el chico judío que cuida a Nora se despierta y se encuentra con una cruz gigante enfrente: la sala se mató de risa, aunque todavía no sé bien de qué.
saludos.
Me parece que el talento de la directora consiste no en criticar las creencias que sostienen las religiones (eso es imposible de ciriticar porque corresponde a la intimidad del creyente) sino los ritos terrenales que estas sostienen en relación a la muerte.
La imágen de la cruz de flores que vos mencionás como una escenografía totalmente descontextualizada en relación a lo que estaba pasando, las nenitas jugando a las compras con el ataud de mostrador, Norita en hielo seco soportando de lookeado de la mucama ,el rabino pasando la cuenta del operativo, son imágenes fuertes y elocuentes y Chenillo consigue que no sean chocantes.
No hace falta una bajada de línea explícita para que, por lo menos yo, me quede pensando en cómo hacemos el luto de nuestros muertos y cuánto hay de hipocrecía y cuanto de formulismo en esa operación tan dolorosa.
Sin embargo, en honor a la verdad, debo decir que la pelicula es floja en los chistes físicos…. por ejemplo, el personaje de la pariente ciega sobraba y no me hizo nada de gracia.
Gracias por comentar! saludos
Algo de lo que dice Diego es verdad. Los chistes no dejan de ser.. un poco inocentes. El planteo de la pelicula daba para algo mucho mas acido de lo que termina siendo. La pelicula esta bien, saca alguna sonrisa eventual y el planteo en general es bueno.
Pero no se si es tan claro el planteo contra los ritos funebres como vos lo pones. No creo que vaya por ahi el conflicto de la pelicula. Digo, racapitulandola (la vi el sabado) no encuentro ninguna escena concreta donde se ridiculice el rito… salvo el Rabino quedandose dormido mientras le reza a la muerta.
El resto va mas que nada por la no aceptacion del protagonista frente a la muerte, y a los sentimientos reales que le genera. De hecho la pelicula no se resuelve disolviendo el rito (que es lo que daria solucion al conflicto, si fuera el que vos planteas), sino cuando el tipo acepta la realidad y va a pedirle al Rabino que le deje enterrar al fiambre entre las tumbas de los padres. Repito, si fuera como vos decis en la pelicula ganaria el rito, porque el protagonista termina adoptandolo.
Lo que de verdad pasa en ese final, es que el protagonista acepta la realidad, que es lo que se niega a hacer a lo largo de toda la pelicula y de donde sale la comedia. Lo negro de la comedia es el marco en el que se genera, pero no una critica directa ni a la religion ni a sus ritos.
De hecho, podria leerse la pelicula atraves de las famosas cinco etapas del duelo:
1. Negacion: Toda la primer parte de la pelicula donde el personaje se pone a leer el diario como si la muerta no estuviera ahi y se quiere sacar de encima el cadaver yendo a la funeraria catolica.
2. Ira: Cuando se pone a comer la pizza frente al rabino, desorganiza las indicaciones de la muerta, se pelea con la nuera, le revisa las cosas, se pelea con el psiquiatra.
3. Negociacion: Los intentos de entender la infidelidad de la mina, las charlas con la ciega, con el hijo, toda la investigacion que hace sobre el pasado.
4. Depresion: Toda la parte desde que se entera de la infidelidad hasta que se va a la casa.
5. Aceptacion: Final de la pelicula y la comedia.
Creo q es una lectura que se sostiene mucho mas que una supuesta satira a los ritos funebres.
No sé si tu lectura se sostiene más que la mía, pero sin duda la peli vista desde tu perspectiva es mucho menos interesante.
Hace ya tiempo que ví 5 días sin Nora, así que mi recuerdo es menos preciso que el tuyo. Pero por ejemplo, cuando la mucama maquilla a la muerta para que esté linda en el cajón, la discusión sobre la correspondencia de enterrar a un suicida en tierra santa, todas las tratativas con el Panteón de Jesús y los rabinos… todo eso muestra la banalidad de las cuestiones que se trafican alrededor de la muerte.
Aunque, pensándolo bien, la presencia de un cuerpo muerto en una habitación rodeado de hielo que ya no significa nada para nadie mientras en la otra sala se amontonan candelabros, flores, ataud y un crucifijo que se integran, perdiendo todo su simbolismo, a la dinámica de la gente que pasa por ahí (hasta las nenas los usan para jugar a las compras) es una imágen fuerte que me quedó de la película. Esos dos objetos (fiambre y capilla ardiente) tan fuera de lugar muestran claramente lo ridículo de los ritos y su divorcio absoluto con la ferocidad de la muerte.
Besos ombliguete!!
Insisto en que me parece que le das a la “critica de los ritos” una sobredimension que no esta en la pelicula. El unico personaje catolico es la mucama y en lo unico que participa es en maquillar a la muerta. Los demas personajes son todos judios y se aducuan al rito (salvo las nenas, pero son nenas, ¿ellas portan la critica?). El protagonista es judio tambien, y solo renuncia a los ritos de su religion y trae los elementos catolicos como un acto de rebeldia (segun mi lectura en su etapa de ira). Cuando elabora el duelo, y acepta la muerte de su ex esposa se adecua al rito y hace lo que en la etapa de “ira” no quiso hacer, negociar con un rabino.
Yo creo que la pelicula es mucho menos interesante de lo que vos creiste, o queres hacer creer. Juega con el humor negro, pero llevando al limite las etapas del duelo. Si la ves de nuevo, te vas a dar cuenta que lo comico no es lo absurdo de los ritos (que seguramente lo son), sino la relacion de los personajes con ellos (la mucama por catolica, las nenas por ser nenas, y el protagonista por el duelo que no elabora). Los personajes que si adoptan el duelo (el psiquiatra, el hijo, la nuera y la hermana) no generan humor, no son ridiculos, cosa que si la pelicula quisiera atacar al rito tendria que ser central.
Transformarla en una vision acida de los ritos funebres me parece ser demasiado generoso. Esas criticas no pasan de ser humoradas que no atacan a los ritos en si, sino que ponen en contraste a alguien que se niega a adoptarlos con los que si lo hacen.
Quizas la pelicula sea mas interesante segun tu lectura, pero eso no es culpa mia, es culpa de la pelicula. Sino escribamos reseñas ficticias, incluyendo elementos caprichos y ajenos, de todas las peliculas para hacerlas mas interesantes. Pero es indudable que mi lectura se sostiene mas por los elementos propios de la peli que la tuya.