El ambulante / Eduardo de la Serna, Lucas Marcheggiano y Adriana Yurcovich / 2009 / Argentina

El sábado a la noche no llegué muy convencida al Abasto a ver El ambulante. No me acordaba por qué había sacado la entrada, estaba exhausta y el tercer día de Bafici había tenido varios desertores entre los cuales me tentaba mucho estar. Pero no, fui, y lo bien que hice. El ambulante es de esas películas necesarias para un festival, en realidad es una de esas películas necesarias en cualquier momento, de esas a las que uno recurriría en un mal día para poder reconciliarse con el mundo.
En el primer plano de la película vemos un paisaje árido del pueblo cordobés Benjamin Gould, una calle de tierra y un auto medio desvencijado que llega no se sabe bien de dónde. Lo maneja Daniel, un señor que se dedica a hacer películas artesanales (así las llama él) y que va de pueblo en pueblo ofreciendo su trabajo a cambio de hospedaje y comida durante el tiempo que le lleve filmar.
Lo que vemos nosotros es el proceso de esa filmación, desde que llega al pueblo, convence a los vecinos de que actúen, hace el casting con los chicos de la escuela, arregla su auto, va al pueblo vecino a pedirle a los bomberos que actúen y demás. La película es él, su sentido del humor, su ritmo al hablar, pero también es el registro del pueblo. Es que en ese lugar se producen hallazgos de personajes aún más entrañables que el propio Daniel (lo que es mucho decir), como es el caso del remisero que sueña con actuar en películas como El padrino, o la señora que viene de otro pueblo cercano para poder actuar en la escena de un casamiento: “Por supuesto que puedo, soy una artista”, dice cuando se le pide que participe.
El ambulante es una película que divierte porque nos hace testigos de la diversión ajena. La gente de Benjamín Gould tenía ganas de jugar, Daniel tenía ganas de filmarlos, los directores de registrar el trabajo de Daniel y nosotros de pasar de la mejor manera un sábado a la noche en el Bafici.
Lunes 12 a las 22.00







que talko? interesante lo que hacen.
Aunque no seas Roger Alan tu elogio es bienvenido.
Saludos.