Cuchillo de palo / Renate Costas / 2010 / Paraguay, España
Documental sobre una chica (la propia directora del film) interesada en averiguar datos sobre la vida de su tío fallecido. Dicho tío era un hombre homosexual que tuvo que sufrir la persecución gubernamental homofóbica durante la dictadura de Stroessner. El film se propone, en un principio, desentrañar quién era en realidad el tío de la realizadora y cómo vivió esas épocas. Poco a poco, sin embargo, Cuchillo de Palo nos va metiendo en otro tema y otro personaje tan o más importante que el propio tío de Renate Costa: el padre de la directora. Un hombre amable, tierno y padre dedicado y al mismo tiempo un homofóbico feroz, que puede calificar a los homosexuales como “monstruos” aún cuando pueda manifestar sentimientos de afecto hacia su hermano fallecido y gay. La película muestra de manera muchas veces conmovedora cómo la hija trata dulcemente de convencer a su padre sobre la importancia de no juzgar el valor de alguien por su vida sexual. El problema es que su progenitor se encuentra demasiado convencido de que su ideología homofóbica es la correcta y verdadera puesto que está apoyada, según sus propias palabras, “en la historia de la Iglesia y la policía”. El plano sin cortes que aparece llegando al final de la película, en el que la hija y el padre hacen un silencio incómodo al darse cuenta que sus diferencias son irreconciliables, es, sin lugar a dudas, uno de los momentos más incómodos y tristes del año.
Sábado 17 a las 16.00
El Pasante / Clara Picasso / 2010 / Argentina
Un joven hace una pasantía en un hotel y empieza a establecer una relación histérica con una recepcionista. Lo que resulta de este argumento es una de las películas menos interesantes en lo que va del festival. No se trata de que El Pasante esté mal filmada. Más bien por el contrario, hay mucho cuidado en la puesta en escena y hay algún que otro chiste manejado con buen timing. Pero con estas escasas virtudes conviven algunos problemas importantes, como su excesiva frialdad o sus personajes apáticos hasta lo exasperante. De todos modos, el mayor error del film viene al final, en un diálogo en el que se explica innecesariamente todo el sentido de la relación enfermizamente histérica entre sus dos protagonistas y en la que se le tiran por la cabeza al espectador conclusiones sobre los sexos como “la mujer seduce mientras el hombre conquista” o “no todas las mujeres ni todos los hombres son iguales”. En fin…
Domingo 18 a las 13.00







Tampoco me gustó El pasante, pero no comparto los argumentos. ¿Por qué la excesiva frialdad o la existencia de personajes apáticos vendría a suponer un error estético en un film? Pienso en Haneke, por ejemplo, que tiene películas gélidas y excelentes.
Saludos.
Para mí tampoco es un error estético, es un rasgo de estilo. Igual estoy escribiendo sobre eso porque sí me parece válido preguntarse qué tipo de mundo se está representando o construyendo ahí, es algo para discutir.
Es malisima
Es verdad Hernán, lamentablemente no especifiquè bien que quise decir, son problemas de tener que ser muy breve en las reseñas o de una incapacidad de síntesis por parte mía (prefiero creer lo primero para no castigarme). Por supuesto que una puesta en escena fría o gèlida y personajes apàticos no necesariamente dan como resultado una mala película. Personalmente no pondría a Haneke como ejemplo (un cineasta que me resulta medio inflado, aunque eso ya es otra historia) pero si pondría, como ejemplos de cineastas fríos a los que particularmente considero extraordinarios, Bresson o Dreyer. El caso es en que estos cineastas este razgo de estilo lo veo más justificado. En el caso de Bresson, por ejemplo, esa excesiva frialdad y los personajes apáticos le sirven para poder narrar historias terribles con una distancia que las hace tolerables y que impiden que el director caiga en sentimentalismos que sólo exarbarían innecesariamente lo que es de por si demasiado fuerte de ver. Es un procedimiento que, si vamos al caso, también tiene que ver con Haneke (no por nada este tipo lo tiene a Bresson como su cineasta preferido). Ahora, con respecto a lo decís de que los personajes de Haneke son apáticos, no lo comparto, los personajes de Hanekes hacen locuras bastante grandes, algunas de ellas incluso sumamente violentas y me parece que se enojan, gritan, yo no los veo tan apáticos. Si se quiere, como en La Cinta Blanca, reprimen su dolor, pero están lejos de ser apáticos.
En el caso de El Pasante esa apatía de los personajes me parece más bien una salida fácil, una falta de riesgo por parte de la directora. A ver si puedo explicarme mejor. Acá Picasso no está contando ni una tragedia horrible, ni una masacre, ni está haciendo una reflexión demoledora del estado del mundo, aqui lo que tenemos son a dos jóvenes que viven una relación sumamente histérica. La mujer es una sàdica sentimental que lo boludea permanentemente, el pibe, en tanto, le sigue extrañamente el juego.
Ahora, tomar este argumento llama a personajes apasionados, en cambio Picasso pone dos pibes que, por el contrario, reaccionan de manera seca a todo lo que pasa, incluso cuando lloran o hacen locuras ridículas (más en el caso de ella que en el de él, ver sino el momento en el que ella teatraliza como pudo haber sido la pelea en el cuarto de hotel), estas locuras son deliberadamente cortas, como meros estados de ánimo o reacciones pasajeras. Por esto también me molestó mucho el final, no es sólo porque se le explica innecesariamente al espectador lo que vió, sino porque además mostrar a estos pibes asumiendo cerebralmente lo que hicieron es mostrar que todo lo que vimos fue la mera presentación de una tesis de como sería la naturaleza seductora en la mujer y la naturaleza de conquista en el hombre.
Por supuesto, se me podrá decir que ese es el juego de la película, el hecho de mostrar una comedia romántica que cuenta una historia de amor frustrado con una puesta en escena fría y distante. Pero el caso es que este tipo de cosas me molestan porque las veo como films que les falta riesgo.
No puedo dejar de pensar que hay algo de sospechoso en esta frialdad, algo de crear un objeto cerrado en su propio juego pero incapaz de tener algo de sangre en las venas porque esto le haría poner escenas que le hagan caer en el ridículo. Esa sucesión de planos fijos y perfectamente encuadrados que tiene El Pasante, esos personajes que al final terminan asumiéndose como tales, evita que Picasso pueda jugarse por el sentimentalismo, que pueda arrisgarse a algo más que no sea caer en una cosa gélida y académica. Me parece que, como dijo alguna vez Kent Jones, a veces este cine frío no hace otra cosa que evitar arriesgarse a poner las manos en el lodo.
A la apatía podrìa tolelarla perfectamente en una película que me narra cosas terribles y que necesita de esa frialdad para no caer en el golpe bajo y mostrar una distancia prudente, no en una película como El Pasante que lo que cuenta es una historia de amor histérico de dos pibes jóvenes. De todos modos, admito que pueda llegar a estar muy equivocado, el clima festivalero no es, al menos para mí, el mejor clima para intercambiar ideas. Demasiadas películas, en demasiado poco tiempo, en medio de demasiado frío afectando una salud bastante frágil como la mía y una mala constumbre a no ponerse bufanda.
En todo caso, si está confuso o errado lo que digo quizás alguno salte y así yo tendré tiempo para volver a contestar y aclarar mejor las cosas o rebatir los argumentos.
Saludos
Estos snobs siempre utilizan el mismo metodo…si los viera godard o bresson los escupirian…ademas ese grupito fucense con rafael filipelli a la cabeza siempre participan porq estan acomodados con el director del festival que tambien es de la fuc…es corrupcion y de las mas baja…le quitan espacio a mucha gente para poner sus porquerias pretenciosas y
One:
El tema del estilo FUC es un asunto del que no tengo una opinión lo suficientemente formada como para discutirla. Si tengo una opinión formada sobre algunos de los programadores del Festival (Porta Fouz, Trerotola) a quienes conozco desde hace años y de los que puedo responder perfectamente por su honestidad. Con respecto a Wolf, Quintín y Peña, son personas con las que sólo llegué a entablar una conversación ocasional. De todas maneras, se de muy buenas fuentes y hasta de gente a los que estos apellidos no les son nada agradables, que si de algo carecen es de deshonestidad profesional.
Ah si, y no tengo la menor idea de si a la directora de El Pasante y a otros pibes de la FUC Bresson o Godard les escupirían en la cara, pero de seguro estas personas tienen más nivel que una persona que, escondida detrás de un anónimo en un comment de Internet, acusa a otros de corrupto sin presentar prueba de ningún tipo.
SHELL…Queres pruebas?….Pelicula que filipelli y sus ex alumnos hacen… pelicula que pasan en el BAFICI.
Matias piñero…hizo dos peliculas….las dos participaron…
Manuel ferrari hizo una pelicula…participo
Clara picasso una pelicula…participo…….todos amigos y discipulos ex alumnos de Filipelli….muy facil de comprobar….ASISTENCIA con 100 % de efectividad….no te parece raro que nunca ninguno se haya quedado afuera???