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Arrested development

Greenberg / Noah Baumbach / 2010 / Estados Unidos

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Me faltan 3 años para llegar a la famosa “barrera de los 30” y la verdad es que hay días en que me pongo a pensar si habré hecho algo realmente útil en mi vida para cuando llegue a esa edad ¿Pude cumplir los objetivos que me propuse cuando era adolescente o sigo todavía con el mismo estancamiento que cuando tenía 20? La verdadera pregunta sería: ¿En realidad me propuse algún objetivo en primer lugar o sólo dejé que todo fluyera? Todavía no lo sé. Sé que tuve sueños, expectativas que quizás no se cumplieron (todavía) pero de a poco me entra un temor en el cuerpo, esa cosa tan complicada en la vida que se llama ser adulto.

No se asusten, no voy a hacer una catarsis personal en medio de una crítica, pero pasa que viendo en Greenberg al personaje del título algo fuerte me hizo clic en la cabeza. ¿Se puede ser tan inseguro aún a los 40 años? A Roger Greenberg el aviso de la adultez no llegó a la puerta de su casa. Un neoyorquino amargado, sarcástico y antisocial hasta el cansancio, Greenberg es un tipo que lisa y llanamente no sabe qué carajo hacer de su vida, aunque no se lo pregunte demasiado durante el film. Se nos dice que es escritor, pero lo único que lo vemos escribir es cartas de protesta a diferentes empresas multinacionales. Recluido en la casa de su hermano en Los Angeles, mientras este anda de vacaciones con su familia en Vietnam, Greenberg pasa el tiempo con su amigo de la secundaria al que utiliza de receptor de los ácidos comentarios que hace acerca de sí mismo y de la gente en general. Pero algo va a cambiar en la vida de Roger, y eso va a suceder cuando conozca a Florence, la asistente personal de Phillip, una joven veinteañera de personalidad más irreverente y volátil que la suya. Florence recién esta empezando a vivir la vida adulta, mientras que Roger ya anda por la mitad de la suya, y es en ese choque entre ambos mundos donde se haya la tensión en la nueva película de Noah Baumbach, el mismo de Historias de familia y Margot at the wedding

Baumbach es conocido por ese distanciamiento emocional hacia sus criaturas, observándolos como si se trataran de animales salvajes en un documental de Discovery Channel. Al director no le interesa juzgarlos ni tampoco empatizar con ellos, los deja ser y moverse en la vida tal cual son, y si eso implica que el que esté mirando del otro lado pierda toda conexión con ellos pues que así sea. A Baumbach le importan los comportamientos particulares, la forma en la que sus personajes se relacionan con el mundo desde el lugar en el que están parados en la vida sin mirar atrás ni adelante. Como cuando el hijo mayor del matrimonio de Historias de familia decide al final del film enfrentarse al peor temor que tenía cuando era niño (temor que resultaron ser sus propios padres) a Greenberg lo vemos observando, nunca como un sujeto activo para cambiar su destino sino como un espectador más, alguien que sabe que está en un camino cruzado de la vida y que en cualquier momento deberá tomar una decisión por más dolorosa que pueda llegar a ser para él mismo. Florence le proveerá un camino a seguir, pero sólo depende de él querer tomarlo. Baumbach no refleja los encuentros intimos entre ambos personajes con soltura y gracia, sino todo lo contrario, es tal la incomodidad y el realismo que produce Greenberg que  por momentos  nos sintamos  testigos de algo que no deberíamos ver, como si tuviéramos que presenciar una pelea entre dos personas y deseáramos estar en cualquier lugar menos ahí.

Al principio hablaba de los temores que me provoca llegar a los 30 sin saber qué hacer con mi vida, pero comparado con lo que le pasa a Roger Greenberg, por lo menos siento que me falta una década más para empezar a preocuparme de verdad.

Posteado en DVD.

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Un comentario

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  1. Paola Simeoni dice

    La peli retrata muy bien a ese pobre tipo patitieso que le da terror hacer cualquier movimiento. Es cierto que el director toma distancia de los personajes, pero al mismo tiempo participás plenamente de esa incomodidad existencial del pobre Greenberg con una vida tan problemática como su cabellera.
    Voy a bajar otras pelis de Baumbach a ver qué onda…



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